MÓDULO 6: Argumentación sobre los beneficios del examen y sobre la necesidad de introducir otras herramientas de evaluación.
EL EXAMEN A EXAMEN
El examen tiene todos mis respetos; de hecho, ha sido la herramienta con la que he sido evaluada a lo largo de toda mi vida académica. También es el medio a través del que se obtienen las certificaciones de idiomas y suele ser, además, parte importante en el proceso de selección en las diferentes oposiciones. Sin embargo, al menos en la asignatura de lenguas extranjeras, es sencillo entender que es insuficiente como único instrumento de evaluación.
El examen es muy útil para ver qué conocimientos tiene el alumno en las diferentes áreas. Saber enfrentarse a una pregunta en blanco en la que tengas que redactar correctamente todo lo que sabes sobre un determinado tema es en sí mismo algo valioso. Habrá datos que olvides, pero siempre te quedarán las referencias generales, te sonarán los conceptos vistos y habrás ejercitado la memoria. También sirve para poner en práctica y relacionar los conocimientos teóricos, como ocurre, por ejemplo, en los comentarios de textos históricos o literarios. Con respecto a la lengua extrajera, el nivel de adquisición de las destrezas se puede medir a través de un examen: la comprensión oral y escrita (listening, reading) y la expresión escrita (writing) a través de un control escrito y la expresión oral (speaking) a través de una prueba oral. El examen, por lo tanto, parece un instrumento versátil, válido y bastante fiable, porque nos permite ver lo que el alumno es capaz de hacer por sí mismo.
Sin embargo, podemos enriquecer la experiencia de la evaluación con otras herramientas. Así, a través de un debate en clase sobre un tema del interés de los alumnos, podemos medir con una rúbrica el nivel de speaking de cada uno de ellos. Pero además, mientras los chicos ejercitan la expresión oral con esta actividad significativa, nosotros podemos aportarles un feedback momentáneo que les permitirá mejorar sus recursos expresivos. Para trabajar la destreza oral también pueden hacer dramatizaciones con escenas de películas o de series que les gusten. Se trata en este caso de una actividad divertida en la que, como docentes, podemos evaluar su pronunciación, por ejemplo, y ellos pueden usar su creatividad e incluso su sentido del humor, lo cual contribuirá positivamente a su apego a la asignatura. Asimismo, para trabajar la comprensión y expresión oral, será ameno emplear canciones a través de las cuales pueden aprender vocabulario y estructuras sintácticas de manera inductiva y también pueden asimilar con mayor facilidad el ritmo y la entonación de la lengua extranjera. Con las canciones tendrán además la posibilidad de autoevaluar y coevaluar su nivel de comprensión. En otro aspecto como la lectura extensiva, a través de un Kahoot, por ejemplo, pueden autoevaluar su nivel de comprensión del libro graduado que hayan tenido que leer, lo cual les ayudará de cara al examen escrito sobre dicha lectura. Hablamos de autoevaluación y coevaluación porque se parte de la base de que todas las actividades son consideradas de evaluación, ya que están encaminadas a orientar y redirigir el aprendizaje.
Como conclusión, me declaro “fan” del examen; de ninguna manera lo proscribiría o contribuiría a su consideración como un instrumento desfasado. Para mí no sólo no lo es, sino que creo que saber dominar el vértigo del papel en blanco y conseguir demostrar todo lo que uno ha aprendido es un aprendizaje para la vida. Pero esto no es óbice para que procuremos enriquecer nuestra práctica educativa y el proceso de aprendizaje de nuestros chicos con otras actividades de evaluación que les ayuden a adquirir otras destrezas tan necesarias para el mundo de hoy. Aun así, convencida como estoy de que debemos buscar la forma para llevar a cabo la evaluación de la forma más objetiva posible, también creo que no todo puede, ni tiene por qué ser medido y objetivado. En mi opinión, no es conveniente ignorar la evaluación subjetiva, ésa que le cruza la mente del profesional experimentado al analizar un trabajo y que es resultado de una serie de procesos inconscientes que se producen tras años de reflexión y que merece la pena tener en cuenta. En este sentido es interesante la cita de Eisner (1981), que decía que “La mayoría de los aprendizajes que realiza el alumno en la escuela no se hayan programados en el currículo explícito”. Lo más importante es la actitud con la que enseñamos, la ilusión, el amor por nuestra materia y el deseo de transmitirlo.
1-foto de examen: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/yes/2017/09/30/debe-buen-examen-debe-durar-puntuacion-numerica-frecuencia-formas-hacerlo/0003_201709SY30P34991.htm
2-foto de exposición
oral: https://www.colegioelprat.es/blog/continuamos-con-las-exposiciones-orales-en-colegio-el-prat/


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